viernes, 1 de noviembre de 2013

Voluntario = Buen trabajo!

En esta ocasión quiero referirme a los trabajos voluntarios, precisamente a la labor que mucha gente o usuarios realizan dentro del ámbito de la cartografía colaborativa de libre acceso o mejor conocida como "open source", que va llenando con información espacial un mapa en blanco, desde el barrio a la ciudad, de tu país al continente y así todo el mundo. Ejemplos concretos: Openstreetmap y Wikimapia.

Pero antes de referirme a la cartografía generada libremente por usuarios, lo primero que quiero plantear sobre el tema es la esencia de todo trabajo voluntario: hacer las cosas bien. Así es, porque cuando cualquiera de nosotros se ofrece como voluntario para realizar una labor determinada tiene la convicción y por ende el objetivo de desempeñar de la mejor forma posible la tarea encomendada (ya sea por un tercero o por uno mismo), por ende, el resultado final es un buen trabajo, en la gran mayoría de los casos.

Entonces, si partimos de la base que realizar un trabajo voluntario garantiza buenos resultados: ¿por qué no confiar en aquello?, ¿cuál es el problema?. Mí respuesta es: No hay problema, confío en el desempeño voluntario de una labor y por tanto en sus resultados; así que los invito a todos en confiar en aquello, sobretodo si hablamos de cartografía colaborativa.

Hace casi dos meses, asistí al seminario IDE Chile organizado por la secretaría ejecutiva del SNIT (Servicio Nacional de Información Territorial), dependiente del Ministerio de Bienes Nacionales. Allí hubo varias ponencias interesantes sobre infraestructura de datos espaciales (IDE), especialmente dos, realizadas en España y Uruguay respectivamente. Esta última es la que me sorprendió gratamente, aunque antes de escucharla, ya había planteado mi pregunta sobre la experiencia o relación de la IDE Española con el trabajo originado con cartografía colaborativa, generada por usuarios y de libre acceso. La respuesta fue satisfactoria aunque sólo en el hecho que -por ejemplo- existen técnicas óptimas de mapeo de carreteras a través del uso de GPS por gente que conoce 100% un lugar. No obstante iba por más, pensaba que la cartografía colaborativa tenía mejores resultados y usos.

Así fue. En la segunda ponencia de la experiencia IDE en Uruguay, precisamente de la Intendencia de Montevideo, la expositora señaló que toda la elaboración geoespacial para esa IDE, es decir todo el sistema de información geográfica (SIG) de la ciudad, se basaba en cartografía originada por usuarios y de libre acceso (base Openstreetmap), como parte también de una política país de información territorial. Los resultados de tal IDE y su utilidad para definir temas de ordenamiento territorial -por nombrar un área- eran y son ejemplares. 

Y cuál es la clave?, la confianza en esos datos y la premisa que todo trabajo voluntario está bien hecho y que todos quienes aportan lo hacen de buena fe con el único afán de contribuir al resto de la comunidad o usuarios en general, en temas de información territorial. Sin duda un ejemplo a seguir.

Muchos pueden decir que Montevideo y Uruguay por consiguiente son territorios pequeños, acotados, de "fácil" manejo, entonces por eso se puede confiar en la cartografía colaborativa. Yo digo que sí, es un buen argumento, pero no el único. Personalmente creo que tal confianza es parte de una cultura país, que nace de la premisa fundamental que la gente hace bien su trabajo por defecto. En nuestro país, lamentablemente, falta mucho para eso. Porque si bien tenemos gente que cumple con tales características, nos falta depositar la confianza en ellos, en los que por ejemplo: trabajan de forma voluntaria. Esa es la clave.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Transantiago: Un pequeño gran detalle

El fin de semana pasado con mi esposa nos subimos a un recorrido troncal del Transantiago, era domingo al mediodía por tanto no era raro que la micro fuese con poca gente, no vacía, pero cada cual sentado cómodamente y de forma aleatoria a lo largo del bus, nosotros también.

Luego de unos 15 minutos de habernos subido sentimos un fuerte ruido, como un golpe o  algo que se da vuelta, miramos y desde el fondo del bus se acerca un señor a avisarle al conductor que -nada menos- el vidrio o parabrisas trasero del bus se había caído por completo rozándole un brazo. Claro, eso fue, ahí estaba el parabrisas trasero bajo los seis asientos posteriores del bus, en donde afortunadamente no había nadie sentado.

Obviamente una situación como esa no te es indiferente y da para pensar, desde tu agradecimiento a Dios o a quien creas por no haber estado sentado allí y haber recibido un golpe de aquellos en la cabeza, hasta las críticas instantáneas contra nuestro sistema de transporte público, pasando por los alegatos enconados al conductor (que sólo dio vuelta el cartel de recorrido y seguimos el rumbo, pero sin tomar más pasajeros), así como lo que yo mismo pensé durante el trayecto.

Y claro! da para reflexión. Entonces nos fuimos conversando con mi esposa, bajo el rótulo de "hijos del Transantiago" (ambos llegamos el 2007 a Santiago) sobre los innumerables avances, retrocesos y ajustes al sistema.

Y es que últimamente por ejemplo se implementó el sistema de Google Traffic, a través de Google Maps; en donde podemos consultar nuestro origen y destino y el sistema nos da la opción de planificar el viaje, dándonos la ruta y sus respectivos recorridos, estimación del tiempo de viaje y paraderos. Toda una implementación GIS bajo un potente motor de búsqueda y enrutamiento que sin duda facilita nuestra convivencia con el Transantiago. Además de otras y anteriores mejoras relacionadas con los GPS que incorporan los buses, que a través de mensajes de texto o aplicaciones en smartphones nos dicen cuánto más debemos esperar en el paradero para que llegue el próximo bus. Todo esto y más, diseñado especialmente para aquellos que somos "tecnológicos" y que de una u otra forma estamos más pendientes de lo relativo al transporte público porque lo usamos.

Entonces, al recordar estas mejoras y otras más de infraestructura de paraderos, renovación de contratos, recorridos, etc. Llegamos a la conclusión que es totalmente inconcebible que sucedan este tipo de fallas como la del parabrisas. Quizás sea tiempo que el ministerio de transporte vuelva a enfocar los esfuerzos hacia estos pequeños grandes detalles en los buses propiamente tal, para evaluar y exigir un estándar de revisiones técnicas de funcionamiento acorde al sistema de transporte público que ofrece la ciudad. Es probable que se esté haciendo, pero nunca está demás recordarlo. Al final, mejorar la percepción sobre el Transantiago creo que depende principalmente de la confianza que le brinde a todos sus usuarios en todos sus aspectos.

Saludos!

jueves, 14 de marzo de 2013

Moda, Conciencia o Estrategia?

Durante los últimos 4 meses la ciudad de Santiago ha visto aplicar decisiones sobre planificación urbana que a mi parecer pueden responder a: una moda, toma de conciencia o quizás a una estrategia política (aún no defino el orden, al final del post puede que sí lo haga). Independiente que tales decisiones nos parezcan bien, mal o nos sean indiferentes.

Esto partió en diciembre pasado, luego que la nueva alcaldesa de la comuna de Santiago Carolina Tohá decidió aplicar una promesa de campaña y congelar los permisos de edificación o anteproyectos del sector Matta Sur inicialmente por 3 meses, con el propósito de detener el "mordisco inmobiliario" en ese lugar para construir edificios de considerable altura sobre los barrios tradicionales existentes. Una medida que se aplaude desde el punto de vista de armónico/urbano para una comuna que ya sufrió en otros sectores la desmesurada construcción de torres, una al lado de otra, hace pocos años atrás.

Posteriormente -en febrero pasado- vino el turno de la comuna de La Florida, aunque por razones de protección y quizás de carácter más técnico que el caso anterior; en donde también se decidió congelar los permisos de subdivisión, loteo y construcción en el sector oriente de esa comuna desde el canal Las Perdices hacia la cordillera y por un plazo de 9 meses. El propósito acá es estudiar la falla de San Ramón y sus potenciales riesgos y amenazas, antes de autorizar la construcción de más condominios o conjuntos habitacionales. Lo que también se agradece, mínimo.

Y ahora fue el turno de la comuna de Independencia -a principios de marzo- en donde el municipio también decidió congelar de forma selectiva los permisos de construcción sobre 6 pisos de altura, durante 3 meses para el sector denominado "Barrio Urbano Domingo Santa María" que involucra importantes calles como Av. Vivaceta, Hipódromo Chile y Av. Independencia, entre otras; en donde el propósito considera "mejorar y recuperar la calidad de vida de los diversos Barrios de la comuna" o bien "evitar el deterioro y efectos no deseados por el instrumento de planificación actualmente en proceso de aprobación".

En fin, estos 3 casos aluden razones potentes que deben ser reconocidas al pensar en desarrollo urbano, porque vemos de forma explícita, tangible e incluso de forma mediática que las comunas se están planificando en relación a sus objetivos de desarrollo y que quizás la participación ciudadana ya no es una mera etapa a superar. 

Ahora bien, podemos estar de acuerdo o no con las medidas específicas que implica cada una de estas decisiones para llevarlas a cabo, pero mi reflexión instantánea hace preguntarme si todo esto: será realmente parte de una conciencia de la autoridad comunal ¿? será una moda ¿? o sencillamente una estrategia política ¿? pensando quizás en tiempos electorales vecinos ¿? Aún no encuentro la respuesta, denme un par de semanas. ¿Que piensas tú?

Saludos!

viernes, 8 de marzo de 2013

Cuál es la idea?

GISair nace a partir de la necesidad que todos tus análisis o estudios sobre tu negocio tengan la componente geográfica que les falta y si ya la tienen, no sería conveniente mejorarla con nosotros ¿? ... Creemos que sí.

Desde hace más de tres años -en Chile sobretodo- que las preguntas "¿Cómo?" y "¿Cuándo?" no son las únicas para definir un negocio, un proyecto, panorama, idea, etc. A tales preguntas se añadió el "¿Dónde?". Y es ahí que la componente o variable geográfica juega un rol fundamental, porque desde ahora en adelante necesitarás siempre conocer el contexto geográfico o territorial sobre el cual te desenvuelves.

Nos tenemos que dar cuenta que desde que avisamos -a quien sea- dónde vamos a estar hasta que hacemos un check-in o le ponemos la flechita de norte a alguna de nuestras publicaciones en las "redes sociales", estamos aplicando la componente geográfica. Esto nos permite en lo cotidiano saber o planificar qué haremos después, qué podríamos hacer antes, hasta qué hora me puedo quedar en un lugar, si voy o no voy, etcétera.

Ahora bien, si aplicamos ese mismo ejercicio anterior pero a nuestro negocio, los resultados serán prácticamente los mismos pero con una incidencia mucho más grande que generalmente tiene que ver con desarrollo urbano y rentabilidad. Me conviene o no ubicarme acá? Quienes viven en tal o cual lugar? Podré instalarme aquí? Cómo llego ahí?... en fin. El tema es que a nivel de negocios la pregunta "¿Dónde?" es un factor primordial para respaldar las decisiones cuantitativas del bussiness.

Entonces, si asumimos la importancia de lo mencionado anteriormente y sumamos que la componente geográfica es analizada a través de diferentes herramientas GIS/SIG (Sistemas de Información Geográfica), por profesionales expertos en este análisis urbano, que disfrutamos de lo que hacemos para así entregarles una visión complementaria inteligente y por el tiempo que tu negocio/proyecto/investigación lo requiera (antes, durante y después); te aseguramos que vuestra decisión será correcta y el resultado final probablemente exitoso.

Te invitamos a conocernos a través de nuestro trabajo, contáctanos. Bueno y en este blog, también nos conocerás a través de nuestra visión sobre lo que hemos denominado como "lo urbano y lo divino".

Saludos!!